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martes, 15 de noviembre de 2016

Teatro moderno japonés, de 1920 a 1945. El shingeki, IV

El teatro japonés moderno, el “nuevo teatro” o shingeki. El Tsukiji Shōgekijō, II
Tras la presentación que hice en el anterior artículo del Pequeño Teatro de Tsukiji y sus promotores, Osanai Kaoru y Hijikata Yoshi, hoy hablaré de las piezas que montaron a partir de la inauguración de su flamante sede en Tokio.

El repertorio del Pequeño Teatro de Tsukiji o Tsukiji Shōgekijō
Las visiones que Osanai y Hijikata tenían del teatro eran diferentes pero complementarias. El primero buscaba los aspectos psicológicos y naturalistas de las obras, el segundo prefería centrarse en sus rasgos expresionistas y políticos. Muestra de esos dos enfoques fue la sesión con la que se inauguró su flamante sala, el 14 de junio de 1924, y en la que se ofrecieron tres piezas en un acto dirigidas por ambos.

Osanai montó El canto del cisne de Chéjov, un verdadero tour de force para dos actores que trata de la conversación, tras una función, de un viejo actor en decadencia con su apuntador. La segunda obra, dirigida por Osanai, fue La folle journée de Émile Mazaud (1884-1970), título traducido al japonés como Las vacaciones y cuya trama relata el encuentro en la vejez de dos antiguos amigos que se hallan en situaciones muy diferentes; mientras uno lleva una vida confortable, el otro apenas puede sobrevivir.

Las siguientes cinco ilustraciones de este artículo se han extraído del libro de Catherine Hennion: La Naissance du théâtre moderne à Tōkyō (1842-1924). Montpellier: L’Entretemps, 2009.
  
El canto del cisne de Chéjov, dirigida por Osanai. Pequeño Teatro de Tsukiji,
representación inaugural del 14 de junio de 1924. Foto del libro mencionado.

Por su parte, en esa misma sesión inaugural, Hijikata montó La batalla naval de Reinhard Goering (1887-1936), una obra que se desarrolla en la cubierta de un buque durante la primera guerra mundial. El punto álgido de su texto se produce cuando dos marinos conversan sobre el concepto de paz y la posibilidad de amotinarse por el bien de la humanidad.
 
La batalla naval de Reinhard Goering, dirigida por Hijikata. Pequeño Teatro de Tsukiji,
representación inaugural del 14 de junio de 1924. Foto del libro mencionado.

A mediados de los años veinte, Osanai se concentró en dirigir obras de autores europeos que consideraba clásicos, como Ibsen y Chéjov. Este último le recordaba las representaciones de Meyerhold que pudo ver Moscú. En sus puestas en escena de Las tres hermanas, El jardín de los cerezos y El tío vaina, Osanai no cesaba de profundizar en su estudio del dramaturgo ruso. Las ilustraciones siguientes son de dos de esas producciones.

Las tres hermanas de Chéjov, dirigida por Osanai. Pequeño Teatro de Tsukiji, mayo de 1924. 
Foto del libro mencionado.

El jardín de los cerezos de Chéjov, dirigida por Osanai. Pequeño Teatro de Tsukiji, febrero de 1925.
 Foto del libro mencionado.
 

Por su parte, Hijikata prefería el expresionismo de los alemanes Reinhard Goering o Georg Kaiser (1878-1945), de quien en 1924 dirigió Del alba a medianoche, con escenografía y vestuario constructivistas realizados por el pintor Murayama Tomoyoshi (1901-1977), quien creó un decorado con plataformas a varios niveles por donde deambulaban los actores.

Del alba a medianoche de G. Kaiser, dirigida por Hijikata y con escenografía de Murayama.
Pequeño Teatro de Tsukiji, diciembre de 1924. Foto del libro mencionado.

Osanai y Hijikata, a pesar de sus diferentes planteamientos escénicos, lograron colaborar amigablemente durante años, llegando incluso a intervenir ambos en una misma obra. Ese fue el caso del Peer Gynt de Ibsen, uno de sus mayores éxitos.

La primera etapa del Pequeño Teatro de Tsukiji se cerró con el fallecimiento de Osanai el 25 de diciembre de 1928. En sus algo más de cuatro años de vida, subieron a su escenario ciento doce obras, cuarenta y tres dirigidas por Osanai, cuarenta dos por Hijikata y veintisiete por el tercer pilar de la compañía, Aoyama Sugisaku (1891-1956); un balance que certifica la enorme labor realizada por un emblemático teatro comprometido con el arte y la sociedad.

En sus últimos años, Osanai dirigió una serie de piezas basadas en acontecimientos relacionados con el ambiente prebélico que comenzaba a respirarse en Japón. Algunas se basaban en la guerra ruso-japonesa de 1905. En ellas, el personaje del general Nogi Maresuke (1849-1912) siempre se erigía como el representante más emblemático del patriotismo japonés. En la vida real, Nogi se había suicidado, junto con su mujer, cuando conoció la muerte del emperador Meiji.

Uno de esos montajes, realizado en noviembre de 1927 en el Kabuki-za por Osanai , fue La batalla de Mikasa, obra escrita por él mismo e interpretada por Ichikawa Sadanji II. En ella se recordaba, no sin cierta nostalgia, aquella guerra contra Rusia finalizada hacía ya más de dos décadas. La ilustración siguiente corresponde a una representación de esa obra.

Las restantes fotografías que se insertan en este artículo pertenecen al libro de James R. Brandon: Kabuki’s Forgotten War, 1931-1945. Honolulu: University of Hawai’i Press, 2009.

La batalla de Mikasa, escrita y dirigida por Osanai Kaoru. 
Compañía del Pequeño Teatro de Tsukiji  en el teatro Kabuki-za, 
Tokio, 1927. Ichikawa Sadanji II como almirante Tōgō Heihachirō. 
Foto del libro mencionado. 

En otras ocasiones la mirada de los autores se dirigía hacia Europa. Ese fue el caso de Musolini, pieza también escrita por Osanai y estrenada en el teatro Meiji-za de Tokio en mayo de 1928. Una vez más, el personaje protagonista lo interpretó Ichikawa Sadanji II, quien tenía como antagonista a Ichikawa Ennosuke II (1888-1963) en el papel del socialista Giacinto Serrati. Osanai había conocido a Musolini en Roma, durante su viaje de regreso de Rusia, a donde había sido invitado en 1927.

Escena de Musolini de Osanai Kaoru. 
Compañía del Pequeño Teatro de Tsukiji en el teatro Meiji-za, 1928. 
Ichikawa Sadanji II como Musolini, a la izquierda, 
e Ichikawa Ennosuke II como Giacinto Serrati, a la derecha. 
Foto del libro mencionado. 

Dentro de quince días continuaré hablando del teatro shingeki durante los años treinta del siglo XX y de la aparición de nuevas compañías japonesas.