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domingo, 3 de enero de 2016

Pedro Luis Gallego y Pilar Garcés: "Arquitectura contemporánea de Japón. Nuevos territorios"

Libro sobre arquitectura japonesa actual

Presento hoy un libro sobre la arquitectura japonesa más actual, esa que no deja de sorprender y maravillar a arquitectos de todo el mundo por la originalidad de sus planteamientos, por su ilimitada inventiva, pero sobre todo por su enorme calidad, eso tan difícil de explicar y demostrar, pero que, yo diría, se siente en el estómago, en la piel, antes que en el cerebro.

Se trata de un texto editado por la Universidad de Valladolid, un centro que se ha convertido en referente incuestionable en los estudios sobre Asia oriental, gracias al ímpetu de un buen ramillete de sus profesores. Resulta imposible nombrarlos a todos, pero al menos debo mencionar a Pedro Luis Gallego, infatigable arquitecto enamorado de Japón, y a la no menos perseverante Pilar Garcés, ambos responsables de la edición de este volumen de 222 páginas profusamente ilustradas que hoy comento. Por cierto, el orden en el que los menciono no indica ni presupone ningún escalafón de méritos, es simplemente el que aparece en la portada del libro.

Recién publicado, aunque su gestación se remonta al año 2012, Arquitectura contemporánea de Japón. Nuevos territorios es una recopilación de once artículos y un prólogo escritos por unos muy solventes especialistas en la arquitectura japonesa más actual y que debo inexcusablemente citar “por orden de aparición”: Jorge Almazán, Juan Antonio Cortés, Yayoi Kawamura, Marta Rodríguez, Enric Massip, Pedro Luis Gallego, Pilar Garcés, Kiyoshi Sei Takeyama, Jin Taira, Norihiko Dan, José Juan Barba y José González Vázquez.

La virtud de este libro es que los textos de esos autores no solo ofrecen diferentes puntos de vista sobre obras de los arquitectos japoneses más jóvenes y célebres, sino que  se complementan perfectamente descifrando sus valores más singulares.


Cada uno de sus artículos nos descubre muchos de los rasgos, a veces muy sencillos pero siempre esenciales, del espacio en los edificios nipones, esos que casi siempre quedan ocultos en los textos occidentales bajo una espesa, y a veces pedante, hojarasca de “japonesidad”, como muy bien nos hace ver Almazán en su prólogo.

Juan Antonio Cortés nos explica la forma de proyectar de Sejima y Nishizawa. Nos hace ver que para los japoneses ese proceso resulta algo natural y lógico, alejado de cualquier tipo de pretensión filosófica. Son las relaciones las que generan y organizan los espacios, por encima de la estructura, "neutralizada" según Cortés. Un artículo profundo y revelador.


Yayoi Kawamura nos habla del espíritu nipón. Kawamura, experta tanto en el arte del Japón como en el occidental, nos descubre algo que pocos de nosotros podríamos ver sin su ayuda, que también los arquitectos euroamericanos tienen en cuenta los sentimientos y se enfrentan al problema de situar un edificio en su entorno de forma parecida a cómo lo han hecho siempre los japoneses.

Enric Massip nos presenta un arquitecto, Kazuo Shinohara, cuya obra apenas se ha publicado en las revistas occidentales, pero a quien todos sus colegas han considerado como un verdadero maestro. Massip trabajó varios años en el despacho de Shinohara, lo que le otorga la solvencia imprescindible para comentar su obra.

Pedro Luis Gallego hace una radiografía de una serie de residencias unifamiliares, proyectadas por los arquitectos japoneses más jóvenes, que han conquistado el panorama mundial de forma arrolladora. Todas rompen con muchas de las ideas que tenemos en Occidente de lo que es una vivienda, pero al mismo tiempo nos subyugan. Gallego nos invita a entrar en cada una de ellas, explicándonos los valores de sus rincones más sorprendentes.

Kiyoshi Sei Takeyama, es un arquitecto de una enorme cultura y sensibilidad. En su artículo nos habla del sonido, de la luz, del agua y, cómo no, del vacío, pero siempre lo hace huyendo de tópicos, de oscuros razonamientos metafísicos. Nos hace ver la textura de la nada y la calidez del blanco, ese color omnipresente en la obras de sus colegas más jóvenes. Nos explica que nunca busca lo japonés en la forma, sino en el espíritu, como nos dice Kawamura.

No voy a extenderme más comentando el resto de artículos, pues no es mi deseo cansar al lector. Simplemente le remito al libro. Todos los autores en sus textos aportan ideas y enfoques diferentes y todos merecen leerse con detenimiento. Le garantizo que en sus páginas descubrirá cosas en las que no había caído en cuenta.

Pilar Garcés y Pedro Luis Gallego han elegido muy bien a sus colaboradores, la mayoría participantes en el taller internacional de arquitectura celebrado en 2012 en Valladolid. Una labor encomiable que ahora se ha plasmado en este espléndido libro, sin duda un volumen que no puede faltar en ninguna biblioteca de todo arquitecto que se precie.

Los interesados en adquirir el libro, si no lo encuentran en su librería, pueden hacerlo en la web de la Universidad de Valladolid o en Amazon.